Información, Guia y Consejos American Stanford Bully

Popularmente conocidos como American Bully, esta raza tiene varios tipos de caninos que se destacan tanto por su fuerza y rudeza, como así también por su tranquilidad y amistad.

Son ejemplares relativamente nuevos, puesto que aparecieron en 1980 en Estados Unidos y se popularizaron en gran parte del mundo en 1990.

Estos perros medianos, con una buena educación desde cachorros, son sumamente fieles. Les encanta estar rodeado de gente, por lo que es ideal para familias numerosas.

Sin dudas, la particularidad que los hace especial es que son una raza muy tranquila en ámbitos hogareños pero que cuando salen a pasear, son extremadamente movedizos e inquietos.

Educación y temperamento

Consejos perro American Stanford Bully

Como con cualquier perro, es imprescindible que aprenda a socializar desde que es pequeño. Pero en el caso de los Bully, todo este proceso de enseñanza puede ser mucho más sencillo.

Sin dudas, la socialización temprana es un aspecto fundamental para que no haya riesgo de peleas con otros perros, ni tampoco se muestre agresivo con algún integrante de la familia.

Estos son animales que tienen la particularidad de adaptarse fácilmente a cualquier ambiente y al ritmo de vida de su familia, por lo que en pocas semanas ya sabrá dónde hacer sus necesidades, dónde debe dormir y en qué momento del día va a salir a pasear.

En este sentido, es una raza a la que no le gusta estar sola, por lo que es vital que esté siempre en compañía de seres humanos o de otros animales.

A su vez, no tiene problemas en relacionarse con otros perros o incluso gatos, por lo que no tendrás que separarlos cada vez que no haya nadie en tu casa.

Una de sus características más importantes es que suele llevarse muy bien con niños pequeños, con quienes jugará gran parte del día. Por esta razón, son ideales para familias con chicos.

En definitiva, son perros fáciles de adiestrar y de cuidar, porque no suelen buscar problemas con otros animales y además son activos cuando están en sociedad. Necesitan constantemente muestras de afecto.

Muchos sostienen que son perros agresivos, pues, estas valoraciones están totalmente relacionadas al aspecto de este can, que intimida a una gran cantidad de personas.

La realidad es que no son en absoluto animales violentos, sino todo lo contrario. Con una buena educación, serán fieles, cariñosos, juguetones y muy amistosos.

A su vez, al apegarse tanto a los suyos, está todo el tiempo alerta a posibles amenazas, por lo que es también un can muy guardián.

Características físicas 

La medida promedio de estos canes es de 45 y 53 centímetros y su peso de entre 20 y 30 kilos. Se lo considera un animal mediano porque no existe mucha diferencia entre su altura y peso.

Estamos en presencia, sin dudas, de un perro robusto y fuerte. Llama poderosamente la atención su cabeza ancha, sin dudas lo más destacado de su rostro. Depende de qué tipo de Bully sea, sus orejas pueden ser cortas o medianas.

Estos canes tienen un hocico sólido y su mandíbula es amplia y potente, por lo que tiene una mordida fuerte.

Otra característica física muy marcada en esta raza son sus pechos, extremadamente anchos. No tienen una cola demasiado larga y sus sobre muslos están notablemente separados. A su vez, sus patas suelen ser rectas y sin deformaciones.

En lo que respecta a su pelaje, siempre corto, hay una gran variedad de colores. El American Stanford Bully clásico es el que tiene una mancha blanca en la parte frontal.

 American Stanford Bully crianza

Cuidados básicos

La esperanza de vida de un Bully ronda entre los 8 y 12 años de vida, pero con unos cuidados adecuados puede vivir más.

Entre sus enfermedades más comunes, encontramos que son perros proclives a tener displasia de cadera, un malestar que suelen tener aquellos animales que con una fuerte musculatura.

Después, puede sufrir inconvenientes de salud comunes en la gran mayoría de los canes, como otitis en sus orejas o erupciones en la piel por alergias. Cualquiera sea el problema, es vital estar atentos a nuestra mascota, especialmente cuando tienen varios años.

En primer lugar, es fundamental que nuestro veterinario de confianza diseñe un plan de vacunación desde que es un cachorro. Así mismo, es clave también estar atentos a desparasitaciones, tanto interiores como exteriores.

En algunos casos, según el sexo y la edad del perro, es recomendable su esterilización. Ante cualquier imprevisto, debes acudir de inmediato al veterinario.

Alimentación e higiene

Buena parte de la salud y bienestar de nuestro perro depende de la alimentación. En el caso de los Bully, hay algunas particularidades a tener en cuenta al momento de armar su dieta.

En este sentido, es primordial que cuando son cachorros consuman una dosis extra de calcio porque necesita un potente desarrollo en sus huesos desde chicos.

Durante la adultez, necesita de un pienso de gran calidad. También puedes agregarle a su dieta diaria una lata de paté o restos de carne, ya que tienen gran cantidad de proteínas.

Además de una alimentación equilibrada, es imprescindible que el Bully haga ejercicio diario para evitar que tenga sobrepeso, algo que puede repercutir gravemente en su salud.

Si tienes espacio en tu casa para que corra y juegue, será suficiente. Caso contrario, hazte el tiempo para sacarlo a pasear entre una y dos veces al día.

Ten en cuenta que son perros que tienen un gran peso comparado con su estatura, por esta razón es primordial que tenga una rutina de ejercicios.

Por último, otro aspecto a tener en cuenta es la higiene. A esta raza les molesta mucho la suciedad, por lo que lo ideal es bañarlo, al menos, una vez al mes.

En conclusión, estamos en presencia de una raza que tiene todo lo necesario para ser un gran compañero.Pero, sin dudas, lo más importante es que el American Stanford Bully, con una buena educación, se adaptará a tu familia y será un gran amigo para todos los integrantes.

Video sobre American Stanford Bully

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